El tenedor (Ana E.)

mayo 10, 2008 at 8:00 am Deja un comentario

La presencia sistemática del tenedor en Europa suele atribuirse a los venecianos. Existe constancia histórica en el siglo XI del primer tenedor propiamente dicho, Teodora, hija del emperador bizantino Constantino Ducas, se caso con el dux de Venecia Domenico Selvo. Esta princesa asombro a los venecianos con sus refinamientos, y no fue el menor el que se sirviera de un tenedor de oro de dos púas, con el cual sus eunucos le presentaban los bocados que habían trinchado. El uso del tenedor en esta época se tenía por cosa demoníaca y más a partir que San Pedro Damián apostrofó a la dogaresa desde el púlpito por el uso del tenedor. Poco a poco el uso del tenedor fue extendiéndose por Italia y a finales del siglo XIV el uso del tenedor era corriente en Italia, incluso en las tabernas para comer las pastas.

A principio del siglo XVII un viajero ingles, Thomas Coryate, escribía en su diario: << Los italianos se sirven siempre de un pequeño instrumento para comer y tocar la carne. La persona que en Italia toca la carne con los dedos ofende las reglas de la buena educación y es mirada con sospecha y criticada. Se come así en toda Italia. Los tenedores son de hierro o acero, y los nobles usan muy a menudo tenedores de plata>>.

En el siglo XVI, Enrique III, intenta introducir de nuevo el tenedor y lo usan el y sus “mignons”. Dada la no injustificada fama de homosexuales que tenían tanto el rey como sus inmediatos cortesanos, el tenedor fue mas motivo de abominación que aceptado como instrumento de utilidad.

Mr. Coryate introdujo el tenedor en Inglaterra en Octubre de 1609. En el siglo XVII el tenedor no había entrado todavía de lleno en Inglaterra. También tardo mucho tiempo en imponerse entre los franceses. El tenedor en Francia fue introducido sin éxito en varias ocasiones. Jacques Bourgeaud nos cuenta que reinas extranjeras, en distintos momentos de la edad Media, usaban tenedores: Juana de Evreux y la Reina Catalina de Hungría. Pero esta innovación, considerada una extravagancia considerable, nadie hace el menor caso.

A principios del XVII el tenedor no era habitual en las mesas españolas, capítulo XXXII de la segunda parte de la novela, banquete que dan a Don Quijote los duques: <<Llegaron cuatro doncellas, la una con una fuente de plata y la otra con un aguamanil asimismo de plata, y la otra con dos blanquísimas y riquísimas toallas al hombro, y la cuarta descubiertos los brazos hasta la mitad y en sus blancas manos una redonda paella de jabón napolitano>>. En España el uso del tenedor no se difundió hasta el siglo XVIII. Se conocía un utensilio parecido, llamado broca, desde el siglo XIV, que tiene tres puntas donde la primera (broca) tiene dos; esta sirve a tener la carne que se ha de cortar, o cosa que ha de tomarse, mas firme que la primera. Pero este tridente era solo para trinchar carnes.

Habrá que esperar hasta el siglo XVIII para que el uso del tenedor sea ,general en Europa. Los tenedores fueron teniendo paulatinamente dos, tres y cuatro dientes.

POSTS RELACIONADOS: el gorro del cocinero

Anuncios

Entry filed under: Cultura, Curiosidades, Uncategorized, Utensilios. Tags: .

Nuevos estudios contra la obesidad (Javi R.) Con las manos en la masa (Javi R.)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Trackback this post  |  Subscribe to the comments via RSS Feed



A %d blogueros les gusta esto: